Eri y Mari Asai son hermanas totalmente opuestas, mientras Eri –la mayor– es bella, manipuladora y modelo profesional; Mari es insegura, menuda y de lentes. Las hermanas Asai juegan en After Dark roles también opuestos: mientras Mari explora Tokio después de oscurecer y se enfrenta a las rarezas de la metrópolis noctámbula; Eri se encuentra atrapada hace dos meses en un sueño profundo del cual solo despierta brevemente para satisfacer sus necesidades primarias.
After Dark nos habla de la ciudad de Tokio cuando cae la noche en el momento en que los avisos de neón iluminan las calles, el licor y la música estridente se toman partes de la ciudad, y cuando los amantes furtivos van a los love hotels a consumar su lujuria. Ese es el Tokio que Mari –una chica buena– se atrevió a explorar, simplemente porque encontró menos soledad a media noche en un restaurante familiar sin más compañía que un libro, que en su propio hogar con sus padres y su hermana. .jpg)
After Dark reúne soledad, música, suspenso y compasión. La novela tiene una trama bien tejida a través de personajes que rodean directamente o indirectamente a Mari, como el frío Shirikawa –quien me recordó la novela American Psycho de Bret Easton Ellis–, y Eri quien se ve atrapada en una extraña dimensión cuya única ventana al exterior es una pantalla de televisión –un elemento típico del suspenso y la ficción japoneses.
After Dark es la más reciente novela del japonés Haruki Murakami y la segunda obra que personalmente leo de este escritor, de quien ya había comentado TOKIO BLUES. Norwegian Wood en este espacio.
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lunes, 16 de febrero de 2009
“After Dark” – Haruki Murakami
miércoles, 4 de febrero de 2009
“TOKIO BLUES. Norwegian Wood” – Hakuri Murakami
Es el año 1.987 el avión aterriza y de fondo suena Norwegian Wood de los Beatles, Toru Watanabe se estremece siempre que escucha esa canción, pero esta vez el golpe emocional es más fuerte que nunca. Watanabe comienza a recordar un paseo por un prado verde en la compañía de Naoko, y reconoce que cada vez es más difícil evocar el rostro de quien fuese alguna vez su amada; a pesar de que ella le pidió que nunca la olvidara recordarla es más duro según pasa el tiempo, la memoria es frágil. La novela entonces se traslada 20 años atrás cuando Watanabe finalizaba la escuela secundaria y su entrañable amigo Kizuki se suicida dejándole una marca profunda a él, y también a Naoko, quien había sido la novia de toda la vida del adolescente suicida.
Watanabe parte para Tokio para estudiar Teatro en la Universidad, y continúa un relato enmarcado por la soledad, en donde una corta lista de personas roza la vida del protagonista. Los personajes de TOKIO BLUES. Norwegian Wood, son seres imperfectos y en la propia novela se menciona que Watanabe se siente atraído por las personas emocionalmente “descompuestas” como Tropa-de-Asalto cuya obsesión compulsiva por el orden se convierten en el motivo de risa de Watanabe y sus conocidos; el egocéntrico pero carismático Nagasawa que pasa por encima de todos con tal de cumplir sus objetivos y desprecia el resto de los “mediocres” que poblan el mundo; la bella y excéntrica Midori que cae enamorada del protagonista; la incondicional y atenta Reiko; y por su puesto Naoko la mujer que Watanabe ama.
La novela del japonés Haruki Murakami atrapa desde las primeras páginas, el protagonista aprende que aunque la auto-compasión es para mediocres, no se pueden olvidar las personas y sucesos que nos marcaron. TOKIO BLUES. Norwegian Wood, es una novela marcada por la exploración sexual propia de la adolescencia, la literatura, la reflexión individual y el suicidio; este último difícil de comprender pero que sin embargo es un lamentable componente de la agitada vida en Japón, país que tiene una de las más altas tasas de suicidio juvenil en el mundo.
TOKIO BLUES. Norwegian Wood, publicada en japonés en 1987, le valió a Murakami el status de autor de culto en su país, y el reconocimiento mundial. Es a todas luces lectura obligada para quienes gusten de la literatura contemporánea.










